¿Qué es la Legionella?

En 1976, durante una Convención en un hotel en Filadelfia, fueron registrados 221 casos de personas con síntomas de neumonía y 34 muertes.

De momento son conocidas 53 especies de Legionella, siendo la más patógena Legionella pneumophila.

La Legionella se encuentra en los ambientes acuáticos naturales, tales como lagos y ríos. Sin embargo, puede colonizar los sistemas artificiales de abastecimiento de agua, siempre que encuentre las condiciones favorables para su multiplicación tales como la existencia de nutrientes en el agua (biofilm), agua estancada (grandes depósitos, tanques) y factores físico-químicos (temperatura, pH y corrosión de las conductas).

Impacto en la salud

La Legionella no se transmite de persona a persona, ni por la ingesta de agua contaminada. Su transmisión sólo ocurre a través de la inhalación de gotitas de agua (aerosoles). La mayoría de las infecciones están asociadas a ambientes sujetos a la intervención humana donde temperatura del agua es elevada, aumentando la concentración de la bacteria. Las infecciones pueden dar origen a dos tipos de enfermedades, concretamente:

  • Fiebre de Pontiac: síntomas semejantes a los de la gripe. Afecta 90 a 95% de las personas expuestas. La recuperación se da a los 2 a 5 días, muchas veces sin tratamiento;
  • Enfermedad de los legionarios: es una infección pulmonar grave y tiene un periodo de incubación de 2 a 10 días. Los principales síntomas son: tos, fiebre alta y en algunos casos dolores musculares. La infección a pesar de grave posee tratamiento, sin embargo en casos más extremos puede ser letal.

El riesgo de infección depende de varios factores, tales como: concentración de bacteria inalada; Eficacia de la formación y diseminación de aerosoles; Tiempo de exposición; edad y estado de salud.

Áreas de riesgo en Hoteles?

Generalmente locales donde se formen aerosoles, tales como:

  • Sistemas de aire condicionado;
  • Torres de refrigeración;
  • fuentes ornamentales;
  • duchas y grifos; Jacuzzis
  • Spas;
  • Aspersores de riego.

¿Cómo reducir el riesgo?

  • La estrategia principal de prevención de la Enfermedad de los Legionarios consiste en evitar el desarrollo de condiciones que favorezcan la multiplicación de la bacteria, expresamente en los sistemas y redes de agua, y en los sistemas y conductos de aire acondicionado.
  • En los emplazamientos turísticos y para reducir el riesgo, se recomienda:
  • Mantener el agua caliente por encima de los 70ºC y la fría inferior a 20ºC; comprobar la temperatura de los depósitos/termo acumuladores diariamente
  • • En habitaciones con menos frecuencia de ocupación, se deben abrir grifos y duchas durante 5 minutos antes de la ocupación siguiente. Mantener todos los puntos terminales y canalización en buen estado de conservación.

Utilizar materiales de calidad. Poseer un programa de control y prevención de la Legionela, a través de la contratación de empresas especializadas y/o formar el equipo de mantenimiento (si exista).

Un emplazamiento turístico que no tiene un programa de control y prevención de Legionella puede ser un riego para la salud dos demás huéspedes y de sus colaboradores.